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«EN EL CENTRO ESTÁ JESUCRISTO,
CAMINO, verdad y vida»


Síntesis de las ponencias del Seminario de 1984
sobre la espiritualidad de la Familia Paulina

Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Antonio F. da Silva ssp

 

II. CRISTO CAMINO, VERDAD Y VIDA,
CENTRO DE LA VISIÓN ALBERONIANA

Después del trabajo de ambientación, era importante que se afrontara de forma más directa el tema de la herencia cristocéntrica del P. Alberione. De ahí que la segunda parte del Seminario se dedicara al estudio de Cristo Camino, Verdad y Vida como centro de la visión alberoniana. (sumario)

5. Cristología del P. Alberione (pp. 177-213; 195-233 ed. esp.)

El P. Giovanni Roatta ssp desarrolló el tema en dos partes: "La herencia cristológica de nuestro Fundador" y "Tentativas de aproximación por parte de la Familia Paulina".

En una breve introducción trazó enseguida las coordenadas: «La cristología del P. Alberione uti jacet en los textos alberonianos que poseemos hasta el día de hoy y en las tentativas promovidas por él para encuadrarla teológicamente, no es algo completo cuyos contornos y desarrollos internos puedan establecerse fácilmente; se presenta siempre, por el contrario, como un esparcimiento de semillas, como una secuencia de afirmaciones, como repetición y superposición de datos con los que elaborar algo auténticamente orgánico, que sea comunicable, persuasivo, capaz de dar una unidad espiritual a muchísimas vidas que marchan juntas por el sendero trazado por el trinomio de Cristo "Camino-Verdad-Vida"».

Después presentó una aproximación sintética a la cristología del P. Alberione en seis puntos:

1. En primer lugar afirma que en el P. Alberione encontramos la visión completa del misterio de Cristo. Y añade que nada es tan relevante en la práctica personal y en las indicaciones del Fundador como la relación con Cristo Eucaristía, "lugar de su reflexión y de su oración más intensa y continua, y fuente y alimento de su vida cristológica".

2. Remontándose a un estudio de 1973, el P. Roatta da un paso más y afirma que esta visión cristológica del P. Alberione se concentró en los términos evangélicos de "Maestro Camino, Verdad y Vida" y que tuvo dificultades para ser aceptada por la Familia Paulina.

3. El siguiente paso se refiere a la relación entre el título "Maestro" y el trinomio "Camino, Verdad y Vida": «El P. Alberione los unificó como una totalidad lógica, que necesariamente se reclama y se completa. Y es preciso decir que, aunque luchando siempre por la aplicación teórico-práctica del Cristo Camino-Verdad-Vida, el término "Maestro" asumió para él desde el principio el valor de expresión de su Cristo: para él, Cristo es sencillamente "el Maestro", el "Maestro Divino". Para expresar a Jesucristo entero le basta decir "el Maestro", el "Divino Maestro", y también el gran trinomio de su interés, Camino-Verdad-Vida, queda incluido ahí: entendido ya por él en el Maestro».

4. En cuanto a los comienzos de la elección del título de Jesús Maestro por parte del P. Alberione, don Roatta dice no disponer de elementos precisos. Para el trinomio Camino Verdad y Vida se remonta a las informaciones dadas por el Fundador, es decir, a la orientación de León XIII en la Tametsi futura para el nuevo siglo. El P. Alberione hizo suya esa orientación espiritual y apostólica de la Iglesia, hasta el punto de poder decir: «No tengo oro ni plata, pero os doy lo que tengo: a Jesucristo Camino, Verdad y Vida».

5. El P. Roatta presenta el ensamblaje y los contenidos teológicos y operativos del trinomio Camino-Verdad-Vida buscados y propuestos por el P. Alberione a partir de su oración y de sus reflexiones sobre la Trinidad, sobre la historia, sobre el pecado, sobre la redención y sobre la restauración del hombre en sus tres facultades y el ensamblaje con la fe, la esperanza y la caridad. El Esquema de estudio sobre Jesús Maestro, publicado en el San Paolo de agosto-sept. de 1959, constituye el último esfuerzo del P. Alberione para presentar a su Familia religiosa la visión de Cristo Camino, Verdad y Vida. Un punto especialmente querido por el P. Alberione fue el método verdad-camino-vida: «El nuestro no es un método; es sencillamente el método», porque es Jesucristo quien se convierte en el tema cotidiano de nuestro pensamiento, de nuestro modo de caminar, de nuestra vida en unión con Dios.

6. Por último, el P. Roatta describe la herencia cristológica, centrada en Cristo Camino, Verdad y Vida y entregada por el padre Alberione a la Familia Paulina como programa de vida, responsabilidad, fin, principio de unidad, personalidad y apostolado.

El P. Roatta dedica la segunda parte de su relación a los intentos de aproximación de la Familia Paulina a la cristología del P. Alberione, en tres fases:

a) Ante todo describe cómo la primera fase de la historia de la Familia Paulina se caracterizó por hacer oídos sordos al tema de Cristo Camino, Verdad y Vida, lo que se advierte claramente por una serie de entrevistas hechas a la primera generación de paulinos, sin que faltasen tampoco resonancias positivas, como la publicación por el P. Desiderio Costa de Camino, Verdad y Vida, explicación literal del Catecismo de la Doctrina Cristiana del papa Pío X, en tres volúmenes (1936-1937).

b) La segunda fase es la de los estudios comenzados cuando el P. Alberione todavía vivía y a petición suya.

c) La tercera fase comienza con los estudios sobre la herencia cristocéntrica del P. Alberione, en el período sucesivo a su muerte. Don Roatta alude al rechazo de la propuesta Camino, Verdad y Vida y a la posterior reacción o acogida positiva en los trabajos capitulares de las distintas Congregaciones paulinas. Habla también de la ocasión poscapitular que le permitió dedicarse a la preparación del tercer volumen de su trilogía Puntos de referencia de nuestra vida espiritual: la Familia Paulina por la vereda de una Palabra de Dios: Jn 14, 6: Yo soy el camino, la verdad y la vida.

Finalmente, pensando en el futuro, señala tres temas cristológicos en los que debe profundizar la Familia Paulina, siempre sobre la base de Cristo Camino, Verdad y Vida: 1) una presentación bien documentada, amplia y popular sobre Jesús como Maestro; 2) favorecer un plan de estudio, por parte de las Pastorcitas, de Cristo Buen Pastor; 3) ahondar en Cristo y presentarlo como comunicador perfecto. (sumario)

6. Cristo Camino, Verdad y Vida, centro de la vida, de la obra y del pensamiento del P. Alberione (pp. 214-339)

La ponencia presentada por el P. Antonio da Silva ssp pretende ser un ensayo sobre la necesidad de unir en el P. Alberione estos tres aspectos: la vida, la obra y el pensamiento.

Como punto de partida se tomaron los cuatro volúmenes de Ut perfectus sit homo Dei (Mes de Ejercicios Espirituales de abril de 1960), analizándolos también a la luz de las meditaciones dictadas por el P. Alberione en esa ocasión. Después de dar los primeros pasos en la investigación, se profundizó la "Instrucción sobre los Ejercicios Espirituales" —el Documento-base—, para verificar el nexo entre aquellas disposiciones y la experiencia o el camino que hizo el Fundador.

Una de las primeras constataciones fue que junto al Documento-base sobre los Ejercicios se debían tomar en consideración también las instrucciones sobre la meditación cotidiana, la visita eucarística y el examen de conciencia.

Partiendo de estos textos se pudo describir la génesis del camino espiritual vivido y propuesto por el P. Alberione, señalar su principio de síntesis y trazar la visión global que lo sostiene.

El estudio de la génesis del camino espiritual del P. Alberione consistió en un recorrido hacia atrás en el tiempo: partiendo del Documento-base y los otros arriba aludidos, pasar a descubrir los elementos documentables a lo largo de los decenios precedentes en los escritos del P. Alberione, deteniéndose en Abundantes divitiæ gratiæ suæ (1953) y especialmente en Donec formetur Christus in vobis (1932), para remontarse a los manuscritos juveniles (alrededor del año 1900).

Indagando en la génesis del camino espiritual del P. Alberione encontramos la presencia de algunos manuales o libros de espiritualidad: los textos de A. Tanquerey, A. Royo Marín, Pollien, Chautard, San Alfonso, Colin y otros.

Partiendo de las prácticas cotidianas de la meditación y del examen de conciencia, podemos remontarnos al influjo de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio, determinantes para la interpretación de la vida paulina de los primeros tiempos.

En cuanto a la práctica de la visita y a toda la espiritualidad eucarística del P. Alberione, el mayor inspirador lo encontramos ciertamente en san Pier Giuliano Eymard, destacando de manera especial el influjo del método de los cuatro fines para la adoración eucarística.

Espiritualidad eucarística que en el P. Alberione enlaza con la experiencia de la noche-puente entre uno y otro siglo (1900-1901) y con el influjo, en aquel contexto, de la encíclica Tametsi futura, que le inspiró el principio de síntesis: "Unificar todas las cosas" (cfr Ef 1, 9-10) en Cristo "Camino, Verdad y Vida" (Jn 14, 6).

Este principio de síntesis fue profundizado en la clave trinitaria ofrecida por el Ejemplarismo divino de Dubois con vistas a una enciclopedia de las ciencias. Como primer fruto de orden sistemático encontramos este principio expresado en las Lectiones theologiæ dogmaticæ, de F. Chiesa, expresión de la visión teológica que según el P. Alberione informa el espíritu paulino. Aunque de forma algo diferente a las Lectiones de Chiesa, el P. Alberione profundizó en la experiencia y la comprensión de Jn 14,6 a la luz de las funciones salvíficas: Cristo Verdad (Maestro/Profeta), Camino (Rey/Pastor), Vida (Sacerdote), haciendo de esta clave de lectura el gozne principal para interpretar no sólo su visión eclesiológica, sino también su orientación pastoral y el planteamiento de sus fundaciones.

Guiado por Ef 1,9-10 y Jn 14,6, el P. Alberione encontró en su misión de Fundador de la Familia Paulina una ayuda sólida y una orientación en dos maestros de pastoral: fue fundamental para él la aportación del análisis sociológico hecho por E. Swóboda en La cura de almas en las grandes ciudades, y el planteamiento bíblico-teológico de la pastoral hecha por C. Krieg en Ciencia Pastoral. El estudio de estas obras parece importante para poder profundizar en el proyecto fundacional y en la misión de la Familia Paulina centrados en Cristo Verdad, Camino y Vida.

La perspectiva trinitaria con la que el P. Alberione leyó Jn 14,6 tuvo una aplicación vigorosa en su visión antropológica, que atribuye a la persona humana tres "facultades": la mente, la voluntad y el corazón o sentimiento.

Especialmente útil para profundizar en esta visión antropológica es la referencia a las obras publicadas por F. Chiesa, muchas veces bajo el estímulo insistente del mismo P. Alberione. Considérese especialmente su Antropología, en la Metaphysica specialis, y los libros La clave de la vida y Para la unidad en la formación del clero.

Después de considerar Jn 14,6 como principio de síntesis de la visión teológica, pastoral y antropológica del P. Alberione, es posible trazar su visión global, a la que no sólo se refería de manera implícita, sino que consiguió expresarla también en algunos documentos significativos.

En cuanto al planteamiento de la vida paulina, ciertamente encontramos una formulación concreta en sus líneas fundamentales en el libro Donec formetur Christus in vobis. Sabemos que el contenido de Donec formetur, en fase de manuscrito todavía, fue seguido por el P. Alberione en la fundación de las primeras Hijas de San Pablo. El planteamiento consistía ciertamente en una interpretación del itinerario de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio, pero dirigido a la formación paulina.

El examen del texto y de la estructura del libro lleva a afirmar que la propuesta formativa de Donec formetur tiene como fundamento el camino espiritual (las tres vías), que genera un estilo de vida (medios de gracia) y lleva a la misión (apostolado de la prensa). Es, en suma, la misma estructura de Apuntes de teología pastoral que trataba del celo (misión), pero ahora sobre el fundamento de la piedad (vida espiritual) y del estudio (formación).

Donec formetur puede considerarse como expresión de la primera Ratio formationis paulina, muy centrada en Jn 14,6, y en perspectiva trinitaria. Prácticamente, las líneas de Donec formetur las reexpresó el P. Alberione en la Introducción al libro del P. Lamera (1949) (2), donde resume su visión global de la formación paulina y donde aparece la frase-lema "En el centro está Jesucristo Camino, Verdad y Vida", tema de nuestro Seminario. El P. Alberione trató muchas veces de comunicar su visión global sobre la Familia Paulina unificada a la luz de Jn 14,6. Aunque, según parece, no dejó después de las últimas fundaciones documentos interpretativos de los diversos componentes de su Familia religiosa a la luz de los títulos Verdad, Camino y Vida, es difícil pensar que él haya renunciado a ver en esta perspectiva su "obra" por excelencia, es decir, el conjunto de sus fundaciones.

La visión global de su pensamiento la expresó el P. Alberione de manera especial en su "Proyecto de Enciclopedia" sobre Jesús Verdad, Camino y Vida, donde ciertamente se incluye lo que había dicho en otros escritos importantes, por ejemplo en Vía Humanitatis.

Maravilla el hecho de que estas formulaciones globales del pensamiento del P. Alberione no hayan sido suficientemente valoradas en momentos importantes del estudio de la identidad de la Familia Paulina. (sumario)

7. Jesús Maestro Camino, Verdad y Vida y los Ejercicios ignacianos (pp. 340-381; 151-194 ed. esp.)

El P. Pietro Schiavone sj, presentó su estudio en dos partes: Los Ejercicios en la vida del P. Santiago Alberione y Los Ejercicios ignacianos al servicio del carisma de la Familia Paulina.

En la primera parte trata de dilucidar las convergencias entre la propuesta del P. Alberione y el método ignaciano, y con este fin repasa el vocabulario del método verdad-camino-vida, presenta los contenidos o visión teológica del P. Alberione y destaca algunos elementos de la espiritualidad paulina, especialmente en línea con los Ejercicios: meditación, estilo de oración, discernimiento, silencio, reflexión, etc.

En la segunda parte va directamente a las fuentes de los Ejercicios ignacianos: «En cualquier caso, nuestro discurso tiene esta finalidad: tratar de ver que el tema Jesús Maestro Camino, Verdad y Vida, prescindiendo de las intuiciones carismáticas del P. Alberione, puede ser tenido en cuenta y desarrollado sin prescindir de ninguna parte del pensamiento ignaciano». Y sugiere el modo de programar las cuatro Semanas de Ejercicios: 1ª las Verdades propuestas por Jesús Verdad; 2ª el Camino que propuso Jesús Camino; 3ª y 4ª la Vida en Cristo Vida. (sumario)

8. Herencia teológica del canónigo Francesco Chiesa, fuente inmediata para el P. Alberione (pp. 382-410)

No pudiendo contar en Ariccia con la persona más indicada para exponer este tema, el sacerdote don Natale Bussi, se decidió grabar un vídeo, enriquecido luego con otra entrevista al P. Luigi Rolfo, sobre las relaciones entre el canónigo F. Chiesa y el P. Alberione.

Acerca de las Lectiones Theologiæ Dogmaticæ del canónigo Chiesa, don Bussi resume su pensamiento señalando tres características: su intención explicativa, unificadora y práctica. Señala asimismo tres novedades: 1) entender la teología fundamental como formación de una mentalidad católica, es decir, mentalidad filosófica, crística y universal; 2) la presentación trinitaria de la teología; 3) el paso del clásico tratado De gratia al de un tratado sobre el Espíritu Santo, considerando su acción en el Antiguo Testamento, en la Iglesia y en la vida individual a partir de una tesis innovadora sobre la Gracia fundamental (que en ciertos aspectos anticipa lo que dirá mucho más tarde el gran teólogo Karl Rahner). (sumario)

9. Mente, voluntad y corazón: intento de una visión filosófica (pp. 411-426; 85-103 ed. esp.)

Intimamente relacionada con la herencia cristocéntrica del P. Alberione se encuentra su visión antropológica, según la cual la persona humana tiene tres facultades: la mente, la voluntad y el corazón o sentimiento, tesis que encontramos expuesta en las obras de F. Chiesa.

El sacerdote don Giuliano Nava, tras recordar la adopción preponderante del tomismo en la neoescolástica y de haber trazado la enseñanza antropológica del neotomismo, resume claramente nuestro tema hablando de las facultates.

Para la escolástica la distinción es entre "inteligencia" y "voluntad". En torno a ellas se resumen todas las facultades espirituales, es decir, las típicas, las que caracterizan al hombre.

En cambio, el canónigo F. Chiesa hace esta clase de razonamiento: la moderna psicología nos lleva a defender que, además de las dos clases de facultades espirituales evidentes en el hombre, existe una tercera, el sentimiento, el corazón, justamente como facultad especial. Las facultades podrían entonces resumirse, en cuanto se refiere a las típicas del hombre, en: 1) cognoscitivas; 2) operativas; 3) sentimentales.

¿A quién seguir? Puesta de relieve la necesidad de abandonar el uso del término "facultades" para expresar la tríada mente, voluntad, corazón, y afirmada la proximidad entre visión tomista y alberoniana en lo relativo a la totalidad del hombre, don Nava realiza una tentativa para una posible fundamentación filosófica, acudiendo a Rosmini, y piensa que la antropología fundada en la mente, la voluntad y el corazón puede considerarse suficientemente fundada, y concluye así su estudio:

«¿Qué decir entonces de "Camino, Verdad, Vida" entendido como método filosófico? Está suficientemente fundado con las aceptables correcciones propuestas. Es suficientemente acorde con el hombre visto en su realidad, tal como es y no como se quisiera que fuera. Permite afrontar el estudio del hombre de forma analítica (mente, voluntad, corazón) y de forma sintética (todo el hombre). Permite la construcción de un humanismo integral, sin mutilaciones y sin fragmentaciones. Sabemos, por lo demás, que una antropología mutilada, troceada y fragmentada no es humana. Así que, a mi parecer, es un buen método filosófico». (sumario)

10. «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (pp. 427-441; 7-21 ed. esp.)

Tras haber considerado los diferentes aspectos de la herencia cristocéntrica del P. Alberione, era importante verificar desde el punto de vista del cuarto Evangelio el verdadero alcance de Jn 14,6.

El P. Salvatore A. Panimolle osb presenta en dos partes su estudio sobre Cristo Camino, Verdad y Vida.

En la primera parte sitúa el paso de Jn 14,6 en su contexto y hace la exégesis, explicando seguidamente los términos Camino, Verdad y Vida.

En la segunda parte presenta la figura de Cristo Camino, Verdad y Vida, centro de la cristología juánica.

En cuanto Camino, Jesús es el mediador perfecto entre Dios y los hombres, según una doble mediación: descendente y ascendente.

Jesús Verdad es el revelador escatológico del Padre gracias al origen divino de su doctrina, a ser testigo de las realidades celestiales en cuanto Hijo de Dios, a la máxima concreción en símbolos de la sabiduría divina y a que es la revelación personificada o teofanía viviente y personal del Padre.

Jesús Vida es el salvador del mundo porque es la vida personificada y el Hijo de Dios venido a salvar el mundo.

El P. Panimolle concluye diciendo que su rápida panorámica sobre la cristología de Juan muestra la centralidad y el alcance excepcional de Jn 14,6. (sumario)

11. «Jesús Camino, Verdad y Vida» en la teología paulina (pp. 442-499; 23-84 ed. esp.)

Según el P. Alberione, san Pablo «nos presenta al Cristo total, como él mismo se definió: Camino, Verdad y Vida» (AD 159). El P. Lorenzo De Lorenzi osb, en un largo itinerario que difícilmente puede resumirse, recorrió los textos paulinos para presentar en Pablo a Jesús Camino, a Jesús Verdad y a Jesús Vida. (sumario)

12. Jesucristo Camino, Verdad y Vida: Jesús Maestro en perspectiva trinitaria (pp. 500-543; 105-150 ed. esp.)

Don Bruno Forte dividió la exposición de estos dos temas en tres partes: el problema, las interpretaciones y el mensaje, afirmando que el problema subyacente a la reflexión sobre Camino, Verdad y Vida es el de la contemporaneidad de Cristo:

«¿Cómo y dónde se convierte Cristo para nosotros en el Camino para ir al Padre, en la Verdad que ilumina el sentido de nuestra vida, en la Vida misma de nuestro vivir? [...]. Es también ésta la pregunta del P. Alberione. El anhelo de su vida, tal como podemos percibirlo a través de su obra y los testimonios de sus escritos, se puede compendiar en la expresión paulina de Gál 2,20. [...]. La cuestión consiste en hacer que aquel acontecimiento de la salvación, que es Cristo muerto y resucitado por nosotros, que vive para los hombres desde nuestros orígenes, se convierta hoy, en nuestro presente, en una experiencia nuestra. Es decir, que se convierta en Aquel que llega a nuestra vida y la transforma. Es la urgencia de actualizar el mensaje de Gál 2,20 en el presente de la historia, de mediar entre la Palabra y el hoy del tiempo, entre la salvación donada en el acontecimiento pascual y el presente de los hombres. Un problema extremamente moderno». (sumario)


2 S. Alberione, Introduzione, en S. Lamera, Gesù Maestro, Via, Verità e Vita, Appunti, EP, Alba, 1949, 18. (texto)

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 Jesús Maestro ayer, hoy y siempre   Excursus histórico-carismático

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