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JESÚS "EL MAESTRO"

Excursus histórico-carismático

Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Eliseo Sgarbossa ssp

 

Notas

91 «Faltando los profesos, a los cuales, según las reglas, correspondería hacer el nombramiento del Primer Maestro, elegí con decreto al Teólogo Alberione para tal oficio, y al día siguiente acepté en el obispado su profesión trienal de los votos simples...» (Archivo de la Curia diocesana de Alba; cfr L. Rolfo, o.c., 209. (Texto)

92 «En julio de 1922, el P. Alberione dijo a las Hijas de San Pablo: Os llamaréis así [Maestras] no sólo para honrar a Jesús Maestro, sino también porque debéis ser, como él, ejemplo, guía y luz... Frente a las almas deberéis representar a Cristo, el Maestro Divino» (Testimonio de sor Teresa Raballo; cfr L. Rolfo, o.c., 191). (Texto)

93 Tras su experiencia "tomista", el clérigo Alberione recibió una fuerte luz sobre su futura misión; comprendió las palabras de Jesús: "Vosotros sois la luz del mundo..." y sintió que aquella doctrina representaba el «pensamiento del Divino Maestro»; de aquí la aspiración a vivir integralmente el Evangelio y la «vida en Cristo Maestro», y a «dar [en el futuro apostolado] en primer lugar la doctrina que salva. Empapar de evangelio todo el pensamiento y el saber humano. No hablar sólo de religión, sino hablar cristianamente de todo...» (AD 87-100). (Texto)

94 «El obispo de Alba, terciario dominico, lo había nombrado director de los terciarios dominicos de su diócesis. Por tal circunstancia se relacionó con los Padres Dominicos y leyó libros y revistas de la Orden...» (AD 121). «Me hizo un gran bien pertenecer a la tercera orden dominicana y ser su director en la ciudad de Alba» (AD 204). «Entre los cuadernos del P. Alberione había uno que contenía las pláticas predicadas a los Terciarios dominicos y a las Dominicas de Alba. Pese a las investigaciones hechas, nunca se encontró este cuaderno» (G. Barbero). (Texto)

95 «El abad Serafini Mauro OSB (1859-1925), Secretario de la S. Congregación de los Religiosos, había sugerido el término "Maestro" como calificación propia del Superior General de la erigenda Pía Sociedad de San Pablo. Por eso en el decreto de mons. José Francisco Re [obispo de Alba] del 12 de marzo de 1927 se encuentra el título de "Primer Maestro" de la Pía Sociedad de San Pablo, referido al Fundador de la misma. El título... se volvió posteriormente familiar y sustituyó al de Sr. Teólogo» (G. Barbero, Nel XIX Centenario del martirio di San Paolo: Il Sacerdote Giacomo Alberione e gli Istituti Paolini, en Palestra del Clero, 46 [1967] 246-261). A título de hipótesis añado una confidencia verbal, contada, según me dijeron por el P. Paolo Marcellino: la idea de llamar al P. Alberione "Primer Maestro" habría sido sugerida por el mismo Marcellino, en el otoño de 1917, cuando el clérigo Giaccardo pasó del Seminario a la Scuola Tipográfica, y fue presentado como "el Señor Maestro": «Pues si él es el Señor Maestro, usted, Señor Teólogo, será el Primer Maestro». Quería ser una frase ingeniosa, pero tal vez se convirtió en una "semilla". (Texto)

96 «El domingo, 28 de julio de 1929, en Alba (Cúneo) es festejado en la PSSP el onomástico del teólogo Santiago Alberione, con tres días de retraso para festejarlo mejor. Terminada la lectura de la carta de agradecimiento y felicitaciones, el festejado toma la palabra e invita a llamarlo de entonces en adelante Primer Maestro» (G. Barbero). (Texto)

97 Cfr G. Rocca, o.c., Doc. 72. (Texto)

98 Cfr p.ej. CISP 116. En las circulares de las Hijas de San Pablo la firma "M[aestro] Alberione" comienza a aparecer a partir de 21 de diciembre de 1928 (cfr Considerate la vostra vocazione, circ. 7) y prosigue sin cambiar en los años sucesivos. La firma entera de "Primer Maestro" aparece excepcionalmente en una circular de 1932 (circ. 25). (Texto)

99 Como se dirá más adelante, el P. Alberione habla de "devoción" entendiendo con ello una relación viva y global, de mente y corazón, con la persona del Maestro. (Texto)

100 Para la iconografía: desde mayo de 1916 a mayo de 1919 el cuadro que destacaba en el locutorio y en la capilla, a lado del de san Pablo, era «el artístico Sagrado Corazón de Morgari» (cfr PP 290-298). Y lo mismo en 1923, como informa G. Barbero: «En la capilla construida en medio del jardín, a la derecha del altar estaba el cuadro de la Reina de los Apóstoles, y a la izquierda el del S. Corazón» (Apunte manuscrito). (Texto)

101 «Cuando reunió a los primeros jóvenes en 1914, en una pequeña casa y una minúscula imprenta, sucedió un hecho curioso, casi una alarma: "Quita el trabajo y el pan a los tipógrafos". Se recurrió a las autoridades... La autoridad civil respondió: "Es cosa muerta... La vigilaremos y, ante las primeras ilegalidades, se cerrará". Había que nacer, pues, aún más pequeños, y no dejar oír ni siquiera un vagido... Entonces se encubrió todo bajo el título de "Scuola Tipografica Piccolo Operaio". Un pesebre...» (Saludo a los visitadores de la Exposición Paulina en Alba para el 40 aniversario de la fundación, julio 1954; cfr CISP 148). (Texto)

102 Cfr UCBS julio 1921, PP 137-138; Vita Pastorale julio 1921. (Texto)

103 «Las máquinas son materia; [...] pero queridas y venerandas como es sagrado y venerando el púlpito para el orador... Qué bellas son las máquinas destinadas a los que evangelizan el bien. El apóstol de la Buena Prensa ante las máquinas experimenta algo más que san Francisco cuando elevaba el himno al Hermano Sol... La divina sabiduría alimenta con la Palabra divina el corazón y el alma del apóstol que la medita en las Sagradas Escrituras; de su alma pasa a tomar consistencia, encarnarse y materializarse a través de los engranajes de una máquina: sale con un cuerpo de papel; se convertirá en el pensamiento de otros hombres, de otras almas... La verdad divina ilumina el mundo..., gana nuevas mentes, nuevos espíritus, nuevos corazones...» (PP 141-142). (Texto)

104 En la Gazzetta d’Alba del 23 y del 30 septiembre 1921 se notifica que la Escuela Tipográfica se llama de ahora en adelante "Pía Sociedad de San Pablo". (Texto)

105 Cfr PP 285; G. Rocca, o.c., 505. (Texto)

106 Cfr G. Rocca, o.c., Doc. 40, 565-569. (Texto)

107 Cfr Carta del 6 de febrero de 1922 al P. Pechenino; G. Rocca, o.c., 574. En este objetivo se inspiraban las dos colecciones de narrativa "Tolle et lege" y "Fons aquæ", iniciadas en 1921. (Texto)

108 Véase más adelante, título 4: "La devoción a Jesús Maestro". Podemos anticipar aquí que el P. Alberione era consciente de que el término devoción podía prestarse a equívocos, incurriendo en el peligro de devocionismo. Por eso precisó cuidadosamente su sentido. (Texto)

109 Tema que retomará en AD 6 con la imagen del río y de los torrentes. (Texto)

110 Cfr Diario de T.G. Giaccardo, 19 octubre 1917; Extracto del Diario, 8-9. (Texto)

111 Acerca del nacimiento efectivo de los Hermanos Discípulos, como grupo distinto de los clérigos y con formación propia, cfr G. Barbero, o.c., 366-367, quien lo coloca en el mismo año que las religiosas Pías Discípulas. Pero, según testimonio de un Hno. de la primera hora —Maggiorino Spirito Caldellara—, tal nacimiento ha de anticiparse algunos años, y con razón (cfr Diario de Giaccardo, 19 octubre 1917), aunque los Hermanos eran llamados entonces "Obreros" y tratados de "Señores". Su "bautismo", con la imposición oficial del nombre, se remonta a octubre de 1928. Fue «un domingo de octubre de 1928» cuando, a propuesta del P. Alberione, el grupo de 31 Hermanos eligió por unanimidad el nombre de "Discípulos del Divino Maestro" en lugar del de "Josefinos" sugerido por algunos (cfr Carta del Hno. M. S. Caldellara al Hno. G. Marengo, 1-4-1974). (Texto)

112 «La devoción al Divino Maestro en casa está centrada en el Santo Tabernáculo»: así comienza un artículo que resume la historia de la piedad eucarística desde 1918 a 1923: cfr Date eucaristiche, 183-185. (Texto)

113 Cfr PP 182 y GdA del 9 noviembre 1921: "El domingo de la Buena Prensa". (Texto)

114 Cabe, empero, suponer que se conocieran mucho antes tales "sueños" o visiones. Sor Luigina fsp recuerda al respecto: «Acerca del famoso sueño del Primer Maestro, me ha referido mi hermano [P. Francesco Saverio] que fue el primero en verlo, cuando salió de la habitación en que estuvo encerrado tres días» (Testimonio escrito el 20 de febrero de 1996). (Texto)

115 Primer sueño: «Cuando teníamos que comprar este terreno, los jóvenes vinieron a divertirse en este lugar: yo miraba a un lado y otro... y pensaba si era voluntad de Dios que afrontara esos gastos... y me pareció que me adormecí unos momentos: el sol brillaba mientras se construían las casas; después el sol se oscurecía, y yo veía que el dolor más grande procedía de los llamados por Dios, que abandonarían más tarde la vocación...; después el sol volvió a brillar... Y se volvió a construir» (MV 138). «Hacia 1922, apenas entró en la primera casa que había construido, comenzó a sentir la pena más fuerte. Tuvo un sueño. Vio el número 200, pero no comprendió. Luego oyó que le decían: "Ama a todos; serán muchas las almas generosas. Sufrirás a causa de extravíos e infidelidades; pero persevera: recibirás otros mejores...". Esa pena se le quedó siempre hundida en el corazón como una espina» (AD 26).
Segundo sueño: «...tengo claro lo que he visto al fondo de la casa, en aquella habitación [la oficina que tenía el P. Alberione en la Casa San Pablo, los primeros años que se construyó], en uno de esos días en que yo no trabajo: el Divino Maestro paseaba y tenía a su lado a algunos de vosotros y dijo: "No temáis, yo estoy con vosotros; desde aquí quiero iluminar; sólo sed humildes... y, me parece, vivid en continua conversión...» (MV 139). «En momentos de especial dificultad... pareció que el Divino Maestro quería consolidar el Instituto iniciado pocos años antes. En el sueño que tuvo después, le pareció tener una respuesta. Jesús Maestro, en efecto, decía: "No temáis. Yo estoy con vosotros. Desde aquí quiero iluminar. Vivid en continua conversión". El desde aquí salía del sagrario; como queriendo dar a entender que de él, el Maestro, se ha de recibir toda la luz. Hablé de esto con el director espiritual, advirtiendo en qué luz se hallaba envuelta la figura del Maestro. Me respondió: "Tranquilízate; sea sueño o no, lo que dijo es santo; haz de ello como un programa práctico de vida y de luz para ti y para todos los miembros". Desde entonces, y cada vez más, todo se orientó y se hizo derivar del sagrario» (AD 151-155). En los párrafos siguientes (156-160) el P. Alberione explicita su comprensión del sueño y el sentido de la "devoción a Jesucristo integral".
(Texto)

116 «Desde la Navidad de 1900 hasta el fin de enero de 1901 predicó por primera vez esta devoción a todos los clérigos el Rector del seminario, que profesaba un amor particular a Jesús y, cuando nos hablaba, hablaba siempre de él. Al final sentí una especie de revelación. Comprendí que esta práctica abarcaba toda la vida del hombre y sentí el deseo de que todos conocieran, practicasen y viviesen esta devoción...» (AAP I, 12); cfr CISP 1218-1225 y el estudio citado de R.F. Espósito sobre la Tametsi futura. (Texto)

117 Se denomina "devoción" (del latín devotio) a la dedicación total de sí mismo a una persona sumamente admirada y amada. Describe la actitud típica del deportista con relación a su ídolo preferido o del estudiante con relación a un maestro carismático, con los que están dispuestos a aliarse con toda la pasión del corazón y de la vida: entusiasmo, admiración, fe ciega y obediencia incondicional. (Texto)

118 «...En esa visión está la religión: dogma, moral y culto; en ella está Jesucristo integral, por esta devoción queda el hombre apresado, conquistado por Jesucristo. La piedad es plena, y el religioso, como el sacerdote, crecen así en sabiduría (estudio y sabiduría divina), en edad (virilidad y virtud) y en gracia (santidad) hasta la plenitud y perfecta personalidad de Jesucristo; hasta sustituirse en el hombre o al hombre: "Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí". En esta devoción confluyen todas las devociones a la persona de Jesucristo Hombre-Dios» (AD 160). (Texto)

119 Con palabras nuestras podemos afirmar que la "devoción" al Maestro es la respuesta global del discípulo a su magisterio global. Sobre el origen de la devoción a Jesús Maestro, cfr también L. Rolfo, o.c., 191-192; AD 22 y 160. (Texto)

120 «Es preciso evidenciar con claridad suficiente la distinción entre dos realidades: 1ª La "cristología" del Maestro, Camino, Verdad y Vida, y 2ª el "método" del seguimiento en la vida de cada persona, en la identidad de cada institución de la Familia Paulina y en el apostolado en general, en sus diversas dimensiones, obras y medios...» (Sor Luigina Borrano fsp). (Texto)

121 Cfr "Date Eucaristiche", PP 183-185. (Texto)

122 Es interesante el "propósito" registrado por el cronista paulino tras la participación en el Congreso eucarístico de Génova (9 septiembre 1923): «Ahora nosotros, llenos de Dios, lo adoramos con fe rejuvenecida en la humildad de nuestra iglesia; [...] y con la prensa de hoy, y con la fe que vence al mundo, y con la verdad que procede del sagrario, seremos testigos suyos [...] para que su reino llegue hasta los confines del orbe...» (PP 199). (Texto)

123 Es notable la descripción de la primera parte: «Adoración: a Jesucristo Maestro Divino, enviado por el Padre a comunicar la sabiduría que salva; a Aquel que es la Verdad esencial y eterna, esplendor del Padre; [...] al Autor de toda la doctrina [propuesta por la Iglesia]; al Maestro único, Camino, Verdad y Vida; Autor de los Evangelios [...] al Habitante del sagrario, donde instruye, ilumina, conforta, dirige y consuela a las almas: "lux mundi"». El testimonio es de 1954 (Amarás al Señor con toda tu mente, en CISP 1123; cfr Ib. 1125 y 1189). (Texto)

124 «Lo celebramos en enero: un mes de meditaciones, de unión espiritual con Jesús, de visitas; práctica y característica del mes es la visita al Divino Maestro eucarístico: adoración, acción de gracias, propiciación y reparación, súplica sobre los ejemplos de Jesús, sobre las enseñanzas y sobre la gracia que da el Divino Maestro. Él está en medio de nosotros: desde ahí, desde la Hostia, quiere iluminar. Jesús, el Divino Maestro, es Camino que dirige, Verdad que ilumina, Vida que santifica. ¡Qué buenos se sale de las adoraciones al Divino Maestro!» (Enero 1924; cfr PP 209). (Texto)

125 «Hubo un tiempo [de 1906 a 1910] en que tuvo, en las adoraciones, una luz más clara acerca de una gran riqueza que el Señor quería conceder a la Sociedad de San Pablo: la difusión del Evangelio» (AD 136; cfr 139-145). (Texto)

126 Este uso, así como el de exponer el Evangelio en todos los locales, era común en el grupo masculino y el femenino. (Texto)

127 «El Maestro nuevamente crucificado por los delitos de los escritores». Uso atestiguado por el P. Pablo Pazzaglini en una conversación mantenida con el autor. El motivo del "rursus crucifigentes" (tomado de Heb 6,6: "volver a crucificar a Jesús") había sido comentado por el Maestro Giaccardo en una meditación del 15 de septiembre de 1923, fiesta de la Virgen de los Dolores (cfr Cuaderno de apuntes de pláticas 1923-1924, 87-89). (Texto)

128 «Durante el curso anual de Ejercicios espirituales, el Primer Maestro nos entregó, manuscrita aún, la oración "para quien tiene sed de almas", que había que recitar todos los días antes de la misa, al término de las oraciones de la mañana o durante la visita. Desde entonces se recitó siempre mientras vivió el P. Alberione» (Testimonio de sor Luigina Borrano fsp, 15 octubre 1995, al autor). (Texto)

129 El texto original fue publicado en UCBS del 16 de febrero de 1924. El cuidador de la PP añade la nota siguiente: «El texto de esta oración universal, que posteriormente fue titulada "Ofertorio paulino", se publicó periódicamente en la UCBS. Va acompañado por breves recomendaciones que evidencian la importancia que el P. Alberione le concedía» (Ib.). Sobre el significado y los desarrollos sucesivos de tal oración, véase el opúsculo Per chi sente sete di anime come Gesù, a cargo de A. Colacrai, Archivo Gen. FP., Roma 1985. Es particularmente significativo el testimonio de Sor Luigina Borrano, en las pp. 13-15. (Texto)

130 «El 20 de agosto de 1924 se cumplen diez años [de fundación]... Los primeros alumnos se han multiplicado por más de cien; a su lado ha crecido la rama de las Hijas; ha nacido el grupo de las Pías Discípulas... La casa ha tomado nombre, forma, estructura... La idea de la Buena Prensa ["ministerio ordinario de la Iglesia"] cautiva los corazones... San Bernardo hace de centinela... San Pablo Apóstol, que fue quien mejor vivió el espíritu y la vida del Divino Maestro, es el titular, el patrono, el protector... María Reina de los Apóstoles es la Madre... El culto principal se dedica al Divino Maestro: él es el Camino, la Verdad y la Vida. También los sacerdotes de la casa son llamados maestros en su honor. A Él se le hace la adoración perpetua, a Él están dedicados los postulantes, llamados Discípulos del Divino Maestro, y las Pías Discípulas...» (UCBS 15 agosto 1924; PP 221-222). (Texto)

Jesús Maestro ayer, hoy y siempre

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