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JESÚS "EL MAESTRO"

Excursus histórico-carismático

Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Eliseo Sgarbossa ssp

 

Notas

131 La fecha del 25 de marzo de 1924 es convencional. Conviene recordar una confidencia del P. Alberione: «En 1908 empecé a rezar... para que naciese una familia religiosa... enteramente de Jesús Divino Maestro presente en el misterio eucarístico» (AD 247; cfr G. Barbero, o.c., 611-612). (Texto)

132 Cfr AD 33-35 y 132 (el Divino Maestro, centro de unidad de la Familia Paulina) y CISP 137-138 ("Las familias [= Congregaciones] paulinas centradas en el Divino Maestro"). (Texto)

133 Es interesante notar que ese "mes de meditaciones" fue predicado todos los días por el Maestro Giaccardo, como consta en su Cuaderno de apuntes de pláticas ("Il Divin Maestro", 125ss); cfr PP 209. (Texto)

134 «Y el Divino Maestro nos amaestró: él es el camino que da el ejemplo, que edifica...; él es la verdad que ilumina, que predica lo que debemos creer y hacer...; él es la vida, que da la gracia de creer y de obrar, que santifica, resucita, multiplica los méritos, madura las vocaciones, transforma, y sin él estamos muertos. [...] El mes se clausuró con la hora de adoración. El Divino Maestro está con nosotros, está en su casa; aquí, desde el sagrario quiere iluminar a su familia y al mundo...» (UCBS 25 febrero 1924; PP 458-459). Nótese la alusión implícita al "sueño" revelador: el Maestro con nosotros, su querer iluminar... (Texto)

135 «De su plenitud todos hemos recibido...» (Jn 1,16). (Texto)

136 Testimonio verbal de sor Luigina Borrano fsp al autor (15 octubre 1995). El mismo concepto aparece expresado más tarde en Fioretti per il Mese di Maggio: «En el ejercicio de mi apostolado debo... tratar el Evangelio con el candor con que la Virgen prestaba sus cuidados maternales al Verbo encarnado» (FMM 15). (Texto)

137 Cfr VP noviembre 1923: "El Evangelio en todas las familias"; marzo ’24: "Por el Evangelio en las familias"; abril ’24: "Llenemos el país de Evangelios"; oct. ’24: "¿Por qué difundir el Evangelio?"; nov. ’24: "Instituir la Fiesta del Evangelio"; dic. ’24: "La Sociedad Bíblica para la difusión de los Stos. Evangelios"; marzo ’25: "Es urgente la Fiesta del Evangelio"; oct. ’25: "Para difundir el Evangelio: Fiesta del Divino Maestro"; nov. ’26: "Los Grupos del Evangelio"...; y así sucesivamente. Hasta 1935 cada año, en los meses de febrero, agosto u octubre, se publica un artículo con el programa de celebración de la Fiesta del Evangelio o del Divino Maestro, a menudo con el esquema tripartito Camino-Verdad-Vida. (Texto)

138 Crónica en UCBS 20 diciembre 1925; PP 863-865. (Texto)

139 Cfr PP 626-627, 859, 861-863, 890, 896. (Texto)

140 «En el interior del templo en construcción, todo verde y tapizado, se celebró el Congreso del Evangelio el 30 de junio y ofició la Sta. Misa mons. comm. Goffredo Zaccherini, obispo de Civitacastellana. En el grandioso ábside se puso el banco de beneficencia» (UCBS 20 julio 1927; PP 257). (Texto)

141 «Mientras no se pueda obrar diversamente y proveer de un modo más propio, se recita como Misa del Divino Maestro la del domingo de Sexagésima, que la Iglesia romana recitaba haciendo estación en San Pablo. La damos por partes. [Siguen los textos: Introito: Sal 43; epístola: 2Cor 11,19-33–12,1-9; gradual: Sal 82 y 59; evangelio: Lc 8,4-15; ofertorio: Sal 16; comunión: Sal 42]» (PP 459-460). Sucesivamente, siempre a la espera de la liturgia propia, fue asumido el formulario de la Transfiguración. Sobre los desarrollos sucesivos del culto a Jesús Maestro véase el estudio de A. Fusi, Il Signore nostro Gesù Cristo Maestro Via Verità e Vita: Teología bíblico-litúrgica del formulario de la Misa... Tesis de licenciatura presentada en el Pontificio Ateneo de San Anselmo, Roma 1976. (Texto)

142 «Jesús Maestro, que desde esta Hostia nos miras a nosotros, tus discípulos, postrados a tus pies, arrepentidos de habernos alejado de ti, nosotros te renovamos esta tarde la promesa de ser de ahora en adelante discípulos fieles: 1. Condenamos toda prensa, libro o periódico contrario a tu Evangelio. 2. Prometemos leer tu Evangelio. 3. Prometemos vivir según el Evangelio. 4. Prometemos intervenir en la explicación del Evangelio en la iglesia y mandar a nuestros hijos al catecismo. 5. Prometemos alejar de la familia toda prensa mala, como falso maestro, y comprar la buena [prensa]. Creemos y confesamos que tú solo eres el Maestro universal, infalible, y [como] tal proclamado por el Padre: "Escuchadlo"» (PP 864; cfr nota siguiente). (Texto)

143 He aquí el texto del mismo: «1. Condenamos toda enseñanza, libro o periódico contrario al Evangelio. 2. Prometemos leer un fragmento de tu Evangelio cada día en nuestras familias y vivir según tus enseñanzas. 3. Prometemos intervenir en la explicación del Evangelio y mandar a los hijos al Catecismo. 4. Prometemos alejar de la familia toda prensa mala y sostener la buena. 5. Reconocemos que tú solo eres nuestro Maestro y Maestro del mundo, en unión con tu Vicario el Papa» (UCBS 20 octubre 1926; PP 870-872). (Texto)

144 La puntuación es la original. Nótese la coma entre Jesús y el título de Maestro. (Texto)

145 Cfr PP 257-260, y G. Barbero, o.c., 387-390. (Texto)

146 «El periódico católico es cátedra de verdad» que se contrapone a las «cátedras de pestilencia». Es como el antídoto al veneno, la medicina de Cristo. «El Divino Maestro es la Verdad y vino para iluminar a todos los hombres con la luz verdadera. El periódico católico cura la influencia del mal periódico» (cfr UCBS 20 octubre 1925; PP 663ss). (Texto)

147 La capilla, de 7x14 metros, se convirtió posteriormente en sacristía del templo dedicado a San Pablo (al que introducía mediante una escalera de madera) y después fue derribada en parte, para dejar lugar a la sacristía actual. (Texto)

148 Para la crónica de las "Fiestas de San Pablo", véase UCBS 25 julio 1925; PP 566-568. (Texto)

149 Podemos hablar de núcleo generativo de una síntesis teológica sobre la evangelización instrumental, cuyos pilares, como se entrevé desde ahora, son los siguientes: 1) Cristo "Maestro" es la fuente divina; 2) El consagrado-paulino, como "discípulo" y después "maestro", es primero su receptor y después su mediador; 3) La transmisión salvífica de la Palabra, en forma de luz-energía-vida sobrenatural, se verifica en forma de una "conexión" instrumental, que podríamos comparar con la de un cable "trifásico". Estos conceptos se encontrarán expresados, en forma canónica, en los artículos 154, 177 y 224 de las Constituciones (ed. 1949-1957). Para las etapas de desarrollo, de 1936 a la plena madurez, véase el Apéndice (pp. 129-134). (Texto)

150 Cfr AD 64-65, 70, 159; CISP 1054-1055. En PP las referencias al Apóstol ocupan dos columnas y media en el Índice analítico. (Texto)

151 «El mes de junio está asimismo consagrado al culto y homenaje de san Pablo Apóstol» (UCBS 4 junio 1922). Y añade: «De san Pablo hay que aprender el fervor del celo. ... el amor genuino por las almas, el amor y la fidelidad a la Iglesia, y los más profundos principios básicos y directrices de la sociología cristiana». También el mes de san Pablo de 1924 fue predicado por el Maestro Giaccardo con la explicación de las epístolas (cfr Cuaderno..., 165ss). (Texto)

152 Recuérdese que esta centralidad debía ser efectiva y visible en la colocación del altar mayor en el centro geométrico de la iglesia, según el proyecto definitivo del P. Alberione, que después se modificó. (Texto)

153 En él se adorará «a todas las horas del día al Divino Maestro sacramentado» (UCBS 1 abril 1925; PP 557). (Texto)

154 El Congreso se celebró, como hemos dicho, en la Universidad Católica del Sagrado Corazón, del 21 al 23 de octubre de 1926 (cfr UCBS 20 noviembre 1926; PP 873-874). (Texto)

155 He aquí la continuación del prólogo: «El mismo Rev. Sr. Teólogo Alberione dio un esbozo del librito, que yo espero haber desarrollado con fidelidad. Que el Divino Maestro Jesús se digne aceptar benévolamente el humilde homenaje, y servirse del mismo para su gloria y bien de las almas. — Alba, 15 octubre 1926. — Can. F. Chiesa». (Texto)

156 Tal vez no hubiera sido integrado aún en el sistema mental del canónigo Chiesa el trinomio Camino-Verdad-Vida, mientras que sí lo hallaremos asumido en sus obras sucesivas, como La Chiave della vita y Lectiones Theologiæ dogmaticæ; cfr Bibliografia della Famiglia Paolina, a cargo de R.F. Espósito, nn. 989, 1000-1003. (Texto)

157 A título de ejemplo reproducimos dos oraciones, la primera y última del libro: «Oh Jesús, que, entre los [muchos] hombres que pretenden ser maestros, eres el único y verdadero Maestro de la humanidad, concédeme benignamente la gracia de ser, en todo y por todo, tu verdadero discípulo...» (p. 14). «Oh Jesús Maestro, que en tu infinita sabiduría hacia los hombres te has dignado suscitar en medio de tu Iglesia a los apóstoles de la Buena Prensa para difundir cada vez con más amplitud en el mundo tu divina palabra, concede benignamente a estos apóstoles tuyos la gracia de que, más y más llenos de tu Espíritu, puedan multiplicarse pronto sobre toda la faz de la tierra...» (p. 432).(Texto)

158 Esta fórmula aparece impresa aquí por primera vez y será introducida en la segunda edición del libro de oraciones paulinas, que salió en el curso de 1927. (Texto)

159 Algunas alusiones no obstante merecen ser registradas, dado que el P. Alberione atribuyó a esta encíclica mucha importancia. Algunas expresiones conciernen al magisterio del Papa, como las siguientes: «Representantes en la tierra de aquel Divino Maestro que... mostró preferir con una ternura especialísima a los niños...», y: «...haciéndonos eco del Divino Maestro, hemos dirigido la palabra saludable...». En otras partes se reafirma el magisterio infalible de la Iglesia, a partir del mandato de Cristo: «Id... amaestrad...». O bien se lamenta el proliferar de maestros o de sistemas pedagógicos presuntuosos, «de infalible eficacia» y todos de horizonte puramente terreno. (Texto)

160 Cfr Divini illius Magistri, en Colección de Encíclicas y Documentos Pontificios, Acción Católica Española, Madrid 1967, 1587. (Texto)

161 Cfr Ib., 1608. (Texto)

162 G.D.P.H., Donec formetur Christus in vobis, Meditazioni del Primo Maestro, Alba-1932-Roma, Pia Società San Paolo. Edizione critica a cura di Andrea Damino, Edizioni Paoline 1984. La portada de la 1ª ed. sugiere algunas precisiones: 1ª La sigla G.D.P.H. (Gloria Deo - Pax hominibus) indica que la redacción no es propiamente del P. Alberione, sino de un colaborador encargado de recoger taquigráficamente sus lecciones y transcribirlas para la prensa, previa revisión e integración del Autor. Clérigos paulinos e Hijas de San Pablo colaboraron a menudo en la redacción de las obras alberonianas. 2ª El título está sacado de san Pablo, como se deduce de la cita de Gál 4,19: «Filioli mei, quos iterum parturio, donec formetur Christus in vobis» [Hijos míos, sufro por vosotros como si os estuviera de nuevo dando a luz hasta que Cristo sea formado en vosotros], para indicar la función materna del apóstol y del maestro-formador, así como el objetivo final de la formación: la "cristificación" del discípulo. 3ª El subtítulo "Meditaciones...", sucesivamente corregido por el mismo P. Alberione en "Appunti di meditazioni ed istruzioni del P. Maestro", definía con modestia el contenido de lo que en realidad eran lecciones normativas no sólo para los alumnos sino para los mismos maestros formadores. Se trata, en efecto, de principios básicos que fundan teológicamente una espiritualdad destinada a alimentar, al mismo tiempo, la formación específica y el apostolado paulino. En la apertura del libro, después de los textos de tres oraciones en latín ("Anima Christi", "O Via, Vita, Veritas..." y "Domine Jesu, noverim me..."), tres citas, también en latín, dan el tono al Preámbulo y a todo el tratado: «Vivit in me Christus» [Gál 2,20], «Conceptus est de Spiritu Sancto» [del Credo] y «Si quis diligit me, ad eum veniemus» [Jn 14,23]. (Texto)

163 El principio antropológico de fondo se formula así: «Salido de las manos de Dios..., el hombre debe hacer un viaje de prueba que se llama vida. El Padre mismo ha mandado a su Hijo, Maestro, a indicar [el camino]..., a hacerse vehículo del hombre; por lo que el hombre será juzgado al fin si se ha hecho conforme a tal Hijo: en la mente, en la voluntad, en la vida...» (DF 92). (Texto)

164 Son notables al respecto dos oraciones al Maestro Divino, que se encuentran más o menos a mitad del tratado: «Maestro, tu vida me traza el camino; tu doctrina confirma e ilumina mis pasos; tu gracia me sostiene y sustenta en el camino del cielo. Tú eres perfecto Maestro, que das ejemplo, enseñas y animas al discípulo a seguirte». Y añade: «Oh Maestro, tú tienes palabras de vida eterna: tú te sustituyes a mi mente y a mis pensamientos, oh tú que iluminas a todo hombre y eres la Verdad misma. Yo quiero razonar como tú enseñas, juzgar según tus juicios, no pensar más que en ti, Verdad sustancial, que me ha dado el Padre. Vive en mi mente, oh Jesús Verdad» (cfr DF 101). Ya están presentes aquí los temas de aquella pequeña síntesis "rezada" que encontraremos en la "Coronita a Jesús Maestro" de 1942: un compendio de la doctrina madurada hasta entonces acerca de la "escuela de Jesús", expresada en términos de espiritualidad que asumir y vivir. (Texto)

165 «Donec formetur Christus in vobis abre una nueva perspectiva al misterio de Cristo. Me parece que justamente a partir de aquí y a lo largo de los años treinta el P. Alberione enriquece su visión de Jesús Maestro con una interioridad mayor, una profundización de la vida en el Espíritu Santo, de la gracia y de san Pablo. Me parece que esto es un salto cualitativo en la consideración del Maestro y se pasa a un verdadero itinerario espiritual en él, cada vez más percibido como el que habita en nosotros: "Vivit vero in me Christus"... Tal vez pueda iluminar al respecto la lectura de los Ejercicios de 1930-32, que versan enteramente sobre esto: "Encarnar en mí y en los demás a Cristo, Camino, Verdad y Vida". Está, pues, la "Escuela de Nazaret", pero quizá hay algo más... Me parece que existe una profunda continuidad creciente entre las tres expresiones "Jesús Maestro" - "Camino, Verdad y Vida" - "Cristo vive en mí". No son tres filones, sino tres fases generadoras de un verdadero camino espiritual, un crecimiento unitario en Cristo Maestro. Cuando, al final de los años treinta, se diga que el édere [editar] es dar a luz [en el sentido del misterio natalicio: "édidit nobis Salvatorem"], ¿no significa quizá definir la comunicación de esta Vida "crística" y trinitaria, que invade al apóstol y toda su actividad?» (Sor A. Martini fsp, apunte dactilografiado). Cfr G. Barbero, Contributi per uno studio sulla spiritualità del sacerdote Giacomo Alberione (1884-1971), EP, Roma 1973 y Un uomo..., cap. xiv, 481-852. (Texto)

166 F. Chiesa, Lectiones Theologiæ Dogmaticæ recentiori mentalitati et necessitati accomodatæ, en cuatro volúmenes, de los cuales el primero, titulado Tractatus de Constitutione theologiæ mentalitatis, de 747 pp., fue el último que se imprimió en Alba en 1932. (Texto)

167 El P. Alberione, en AD 195, habló de aquella obra, evidentemente concertada con el autor, como de un ensayo o intento de síntesis de su visión teológica, realizado después de haber «consultado muchísimos tratados» y tomando como modelo el "Divino ejemplarismo" de Dubois. Con complacencia mezclada de amargura, el Teólogo Alberione recordaba el entusiasmo, por una parte, y la incomprensión, por otra, con que se había acogido aquella obra al aparecer. Veinte años más tarde, algunos reconocieron que aquel "intento" había producido una de las obras teológicas más originales publicadas en Italia desde 1900 a 1950. (Texto)

168 Cfr SP 1 y 19 octubre 1934; CISP 11-13. (Texto)

169 «Es justamente en los años treinta cuando el Fundador, al menos así se desprende de la predicación hecha a las Hijas de San Pablo, insiste tanto en el "método" para un crecimiento integral de toda la persona en Cristo o, mejor, para transformar nuestra mente, voluntad, corazón y misión en "morada" de Cristo Maestro, desde la cual obra» (Sor A. Martini fsp). (Texto)

Jesús Maestro ayer, hoy y siempre

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