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JESÚS "EL MAESTRO"

Excursus histórico-carismático

Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Eliseo Sgarbossa ssp

 

Notas

170 Aquellos mismos años también las numerosas Hijas de San Pablo fueron encaminadas hacia los cursos seminarísticos, con la añadidura de lecciones sobre la espiritualidad y el apostolado paulino, conforme a la visión de Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida. Una testigo del tiempo recuerda que, al empezar el año escolar, el P. Alberione exhortó a las alumnas: «Tomad apuntes, escribid todo lo que se os dice, porque después se tendrá que imprimir». Así nacieron los primeros esbozos de textos publicados sucesivamente o las integraciones a obras redactadas anteriormente. Éste fue el caso, por ejemplo, de Apostolato Stampa, cuya primera edición se publicó en 1933 y la segunda en 1944, con el nuevo título de L’Apostolato dell’Edizione. «Las Hijas de San Pablo que han terminado todos los estudios seminarísticos, con los mismos textos usados por los clérigos en lengua latina, son relativamente pocas. El primer curso, iniciado en 1934 y terminado en 1938, contaba inicialmente con veinte religiosas. Las materias añadidas eran: Apostolado (lecciones dictadas por el Primer Maestro), Pedagogía, Catequesis, etc. Al primer curso le siguieron otros para grupos más reducidos» (Sor Luigina Borrano fsp). Sobre los estudios de las Hijas de San Pablo, véase el dossier ciclostilado Gli studi e la Redazione delle Figlie di San Paolo nel periodo fondazionale (1915-1971), Memorie e Documenti a cargo de Giovannina Boffa FSP, Segretariato Internazionale Spiritualità-Carisma, Roma 1990. (Texto)

171 Libro que el canónigo Chiesa, revisor y administrador apostólico de la diócesis vacante, aprobó con la siguiente fórmula: «Visto, no sólo se permite, sino que se recomienda vivamente su impresión. Alba, 10 junio 1933». (Texto)

172 Cfr Sac. Alberione ssp, Apostolato Stampa, Alba, Pia Società San Paolo [1933], 170. Para la "Fiesta del Divino Maestro", v. capítulo xxvii, 135ss. A propósito de "escuelas" y "cátedras" contrapuestas, nótese que éste era un tema difundido en la cultura católica de la restauración antifrancesa durante todo el siglo XIX, y es la traducción actualizada de la doctrina ignaciana de las "dos banderas" o de los "dos capitanes": Jesucristo y Satanás. (Texto)

173 Son testigos de esto, por ej., el P. G. Bautista Ferrero, el P. I. Pablo Pazzaglini y los dos hermanos Giovanni y Renato Perino. Un escrito inédito de 1932 contiene esta exhortación: «Atengámonos al arte auténtico, incluso en la devoción. Ciertas imágenes no tienen ni dogma, ni moral, ni culto...». (Texto)

174 En una circular del 19 de junio de 1933, n. 1 del San Paolo, el P. Alberione informaba afectuosamente a todos los Paulinos y Paulinas, esparcidos por Italia y el mundo, que él no los olvidaba, sino que los presentaba diariamente al Divino Maestro en la misa matutina y en las oraciones vespertinas, precisando: «Cada tarde os doy la bendición, hacia las 9: tomadla y devolvédmela con un "Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida, ten piedad de nosotros". Bendiciendo. Afmo. Mº Alberione» (CISP 9). Conservó esta costumbre hasta el fin de sus días. (Texto)

175 El mismo P. Alberione, al encargar el mosaico de la Casa del Divino Maestro en Ariccia y el cuadro de un altar lateral del Santuario Regina Apostolorum en Roma, ordenó que se siguiera el modelo de Mezzana. Para una síntesis concisa de la teología del Maestro vinculada con este icono, cfr el opúsculo de A. M. Cutrupi fsp, La centralità di G. M. Via Verità e Vita, 20-21. (Texto)

176 El gran lienzo (3,30 x 5,70 metros) fue colocado como retablo del altar mayor hasta 1945, cuando lo sustituyó el grupo marmóreo de la "gloria" de san Pablo. Ahora el icono está en la sacristía del mismo templo. (Texto)

177 «El secreto de la Dirección no es otra cosa que el dirigir: es decir, una mente, un alma, un corazón sacerdotal que caminan resueltamente hacia el cielo e indican el camino, e innovan y arrastran tras de sí a una turba de almas. Una mente bien iluminada ilumina como una lámpara colocada en lo alto para dar luz a todos los que están en la casa del Padre; un corazón lleno de gracia penetra en todos y fermenta los corazones, como la levadura evangélica metida en una masa de harina; una vida enteramente de Dios, ardiente, realiza el auspicio-mandato del Maestro, y brilla ante los hombres, que ven las obras buenas y glorifican por ello al Padre Celestial. [...] Dirigir de verdad; a la manera de Jesucristo, enteramente, haciéndonos Camino, Verdad y Vida, ya que esto no es un método, una filosofía o una moral, sino el método, la filosofía, la moral, el Apostolado y el secreto según el hombre y según la revelación, según la naturaleza y según la gracia. No somos flores, sino jardineros; somos el álter Christus, no el aes sonans; somos la sal, no los vendedores de sal, no simples reflectores...; somos motores, no seres remolcados... Dirigir de verdad el periódico, al alumnado, el departamento... es el secreto humano-divino del sacerdote... Oh sacerdotes escritores, escribamos después de la santa misa y hagámonos canales por los cuales la sangre de Jesús pase de su Corazón, llene el nuestro y, rebosando, se vuelque en los lectores. Atendamos todos los deseos, suspiros, espíritu, sed de Jesús por los hombres y convirtámonos en su voz ardiente, que llame, insista, clame y conjure con toda paciencia y doctrina. Oh escritor sacerdote, ¡el fruto depende más de tus rodillas que de tu pluma, de tu misa que de tu técnica, de tu examen de conciencia que de tu ciencia! El escritor laico dará reflejos de luz; tú debes indicar el camino, comunicar a vida. Grita sin cesar; pero como san Juan Bautista, como san Pablo, reprende por el pecado, muestra la virtud a todos, comunica la fuerza del ejemplo y del Espíritu Santo» (CISP 19-20). (Texto)

178 Tal objetivo justificaba el gran esfuerzo que la Congregación estaba haciendo, y el Fundador pedía a todos paciencia y entrega en favor del mismo: «En Roma —informaba— el Maestro Giaccardo actúa con este fin; la Casa Madre vive de sacrificios y esperanzas; los hermanos de las casas lejanas amplían su campo de apostolado; ...las Pías Discípulas vigilan en oración con los Discípulos ante el Maestro Divino» (CISP 54). (Texto)

179 «El P. Alberione se trasladó establemente a Roma en junio de 1936. La larga circular publicada en el San Paolo de julio de 1936 (cfr CISP 63-65) explica los motivos de tal decisión y establece la nueva organización tanto de la Casa General en Roma como de la Casa Madre en Alba, esta última al mando del P. Giaccardo como "vice-superior"» (G. Barbero, Un uomo..., o.c., 515ss). (Texto)

180 El P. Giaccardo, al firmar el San Paolo del 15 de septiembre de 1936, informaba: «El 25 de octubre, fiesta de Jesucristo Rey, S.E. el Obispo bendecirá solemnemente la segunda iglesia de la Pía Sociedad de San Pablo, el templo dedicado al Divino Maestro..., loor perenne a Jesús, "Maestro de los Apóstoles"» (CISP 70). (Texto)

181 «Soy un hombre cargado de deudas», escribía el P. Alberione pidiendo ayuda para la iglesia al Divino Maestro en Alba; pero prometía corresponder: «No tengo ni oro ni plata, pero os doy lo que tengo: a Jesucristo, Camino, Verdad y Vida» (San Paolo, 1 abril 1936; CISP 62-63). (Texto)

182 Original manuscrito que se halla en el Archivo Histórico de la Casa General SSP. (Texto)

183 Sac. G. Alberione, Maria Discepola e Maestra (MDM), 1959; Roma 21987, Ed. Archivo Histórico Gen. de la FP, a cargo de S. De Blasio, 7. El Autor retomaba un tema de su preferencia, expresado en las palabras con las que había abierto el opúsculo Via humanitatis: «Per Mariam in Christo et in Ecclesia» (Navidad 1947). (Texto)

184 Ya en los primeros años de sacerdocio el P. Alberione había encarecido entre sus cohermanos la necesidad de la "colaboración femenina" inspirada en la devoción mariana. Invitado a organizar las conferencias de pastoral, las había puesto bajo el patrocinio de la "Reina de los Apóstoles" y, al empezar a escribir y publicar para la prensa, quiso «iniciar con María» dedicándole el volumen sobre la historia del pequeño santuario de las Gracias en Cherasco (Alba 1912). Es verdad que los títulos marianos más repetidos hasta 1920 eran los de "Inmaculada" y "Madre del Buen Consejo", pero se les entendía con un claro significado "apostólico", en referencia a la ortodoxia doctrinal, que había que defender contra las ideologías del tiempo. La Inmaculada era aquella que desde Lourdes había desmentido las herejías modernas, como desde Éfeso «debelara todas las herejías» antiguas; era la "capitana" de los nuevos evangelizadores, la inspiradora de los nuevos apóstoles, según las encíclicas de León XIII y de san Pío X (cfr p.ej. la oración "Oh Inmaculada María"). Lo mismo puede decirse del título de "Madre del Buen Consejo", que recordaba la figura de María presente en el Cenáculo entre los Apóstoles, no sólo como orante a la espera de Pentecostés, sino como consejera y madre de la comunidad apostólica, de la Iglesia misionera. El paso al título de Reina de los Apóstoles se dio entre 1919 y 1922 a partir de una explícita interpelación de los jóvenes paulinos al Fundador: «Los clérigos del Seminario diocesano veneran a María como Inmaculada o como Madre del Buen Consejo. Y nosotros, ¿con qué título?». Y el P. Alberione respondió: «Nosotros la invocaremos como "Reina de los Apóstoles"». Esta elección se vio confirmada por una catequesis sistemática, con la ayuda de las nuevas "Oraciones" compuestas para los Paulinos (cfr Le preghiere mariane di Don Alberione, Ed. del Arh. Hist. FP) y de las nuevas imágenes mandadas realizar por el mismo Fundador, que representan a María en actitud de presentar al mundo a Jesús, el pequeño Maestro. (Texto)

185 Es muy significativa al respecto la hermosa oración a María: "Recíbeme, oh Madre, Maestra y Reina...", compuesta por el P. Alberione en 1937-1938 para los novicios y destinada más tarde a todos los consagrados, siempre "en formación" y necesitados de una "recomendación" materna para ser admitidos a la "escuela de Jesús" (cfr Le preghiere mariane di Don Alberione, Storia e commento, Ed. Archivo Histórico FP, Roma 1988, 48-51). (Texto)

186 «Todo maestro verdadero y completo tiene en María luz, ejemplo, protección y consuelo. Hay vínculos preciosos entre María y todo cristiano; pero los vínculos que median entre María y el maestro-educador superan grandemente los lazos comunes; tanto más tratándose de un maestro formador de religiosos y sacerdotes» (MDM 18). (Texto)

187 «¿Cuál es nuestra misión mariana? Es la de hacer conocer, imitar y rezar a María Reina de los Apóstoles». Y explicaba: «La primera devoción que encontramos en la Iglesia es la devoción a la Reina de los Apóstoles tal como la vemos en el Cenáculo [como consejera, maestra e inspiradora]. Tal visión se ha entibiado y oscurecido un poco con el paso de los siglos. A vosotros os corresponde la dulce tarea de reunir a los fieles en torno a María, Reina de los Apóstoles; a vosotros estimular esta devoción; a vosotros cumplir este dulcísimo oficio en la Iglesia. Significa incitar los apostolados, excitar las vocaciones. ¡Volvamos a las fuentes! En las fuentes encontramos a María, Reina de los Apóstoles» (Haec meditare [HM] VIII, 80). En esta apelación a las "fuentes", es decir, a la función de María en el corazón de la comunidad apostólica, el P. Alberione no era original: otros fundadores de congregaciones misioneras lo habían precedido. Su originalidad consistió en haber identificado el corazón de la encíclica Adjutricem populi en las palabras antedichas, encuadrándolas en la visión tridimensional de Cristo: de modo que la triple función de María, Maestra, Reina y Madre, correspondiera a la triple función del Maestro, Verdad, Camino y Vida, y constituyera como su simétrica imagen femenina. Otra peculiaridad alberoniana es el haber expresado en femenino la tensión misionera de san Pablo, asociando la mujer a toda la acción apostólica de la Iglesia. Como María. «María es la Apóstol, la Reina de los Apóstoles, el ejemplar de todo apostolado; la inspiradora de todos los apostolados y de todas las virtudes apostólicas». (Texto)

188 Ya anciano, el P. Alberione se consideraba todavía «un semiciego que es guiado; y mientras camina es iluminado de vez en cuando, para que pueda continuar avanzando...» (AD 202). (Texto)

189 Don Alberione intimo (apuntes personales), EP, dic. 1974, 22. (Texto)

190 * En la presente ponencia había un "Apéndice II", que recogía varias oraciones compuestas por el P. Alberione, desde 1922 hasta 1955. Muchas de esas fórmulas, aun con cambios, pueden verse en el actual Libro de oraciones de la FP. Por esto, y por razones de espacio, no se publica aquí dicho Apéndice II. (Texto)

Jesús Maestro ayer, hoy y siempre

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