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JESÚS "EL MAESTRO"

en la espiritualidad según el P. Alberione

Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Guido Gandolfo ssp

 

Notas

21 - Es interesante el recuerdo de san Juan Bautista, precursor del Verbo de Dios encarnado, citado como ejemplo de humildad, también en el n. 134, en el contexto de Jesús-Verdad. (regrese al texto)

22 - El P. Alberione recordará posteriormente esta obligación: «El religioso está obligado sub gravi [bajo grave responsabilidad moral] a dedicarse a la perfección» (DF 240). (regrese al texto)

23 - Resulta espontánea la referencia a la experiencia vivida personalmente por san Pablo: «Pero cuando Dios, que me había elegido desde el vientre de mi madre, me llamó por su gracia y me dio a conocer a su Hijo para que yo lo anunciara entre los paganos...» (Gál 1,15s). (regrese al texto)

24 - Concepto sobre el cual el P. Alberione no se cansará de insistir tanto en los escritos como en la predicación. Valga un paso por todos: «Cristo vivirá en el hombre sin menoscabar su libertad, sino elevándolo; el hombre tendrá su personalidad humana, pero en él la persona divina de Cristo hará del hombre un ser divino, modelado por la "forma" divina, por consiguiente "deiforme", en Cristo. "Factus est Deus homo, ut homo fieret Deus"» (Presentazione, en T. Dragone, Maestro Via Verità e Vita, 1961). (regrese al texto)

25 - Un ejemplo: "La misa luz, sacrificio, injerto del precioso olivo en un olivo silvestre, que es el hombre pecador" (UPS II, 25). (regrese al texto)

26 - Es uno de los aspectos en los que el P. Alberione insistió desde los primeros escritos. Leemos, en efecto, en Appunti di Teologia pastorale: «Cuando se dice "piedad", se entiende una vida. No es, como erróneamente la entienden almas superficiales, un simple formalismo exterior, ni, como calumnian sus enemigos, una ilusión de espíritus afectos de misticismo; no. Es toda una actividad interna que se manifiesta exteriormente con la fecundidad de las obras» (ATP II, 7). (regrese al texto)

27 - Es el término que utilizaba el P. Alberione invariablemente cuando trataba el tema del apostolado. A menudo lo conectaba explícitamente con el pasaje evangélico de Jn 15. (regrese al texto)

28 - «La verdadera santidad, según Jesucristo y los santos auténticos, está en el primer mandamiento: amarás con toda tu mente, fuerzas y corazón. La sobrenaturaleza se apoya y eleva sobre la naturaleza; la disciplina divina es ésta: en primer lugar ¡razonar! El hombre es razonable, comprende el bien, después lo desea, más tarde lo quiere» (SP oct. 1954; cfr CISP 1147). (regrese al texto)

29 - El Evangelio, como es bien sabido, será siempre el tema de meditación más inculcado por el Fundador. Resultan espontáneas, al respecto, las luminosas palabras que dejó como "testamento" en Abundantes divitiae gratiae suae (n. 87): «Dar en primer lugar la doctrina que salva. Empapar de Evangelio todo el pensamiento y el saber humano». «Por eso [debe estar] siempre claro el pensamiento de vivir y obrar en la Iglesia y para la Iglesia: de injertarse como olivos silvestres en el olivo vital, Cristo eucarístico; de pensar y alimentarse de cada frase del Evangelio, según el espíritu de san Pablo» (AD 95). (regrese al texto)

30 - También en la ya citada Introduzione a la obra del P. Lamera, Gesù Maestro, Via Verità e Vita, el Fundador, entre los "medios prácticos" para la conformación con el Maestro, pone en primer lugar el estudio, y el estudio del Catecismo: «1) Instruirse en las cosas de fe, pedir aumento de fe, amar y servir a Dios con toda la mente. En primer lugar Dios nos ha creado para conocerlo durante esta vida. [...] El estudio de Dios empieza por el Catecismo, que es el tratado más bello y sencillo sobre Dios: Unidad, Trinidad, Encarnación, Redención, Iglesia, Gracia... Cada año se profundizarán y ampliarán más y más las Verdades más fundamentales. Se rendirá, pues, gran honor al Catecismo. La teología es el Catecismo ampliado...». (regrese al texto)

31 - «El primer obsequio al Divino Maestro consiste en hacer las cosas con la cabeza. En toda acción humana meritoria concurren cuerpo, corazón, voluntad y mente. O sea, hacer las cosas con amor, emplear las energías con inteligencia. La mente está en primer lugar» (SP enero 1995; cfr CISP 1167). (regrese al texto)

32 - Adviértase cómo insiste el P. Alberione, conocido más bien como hombre de gran acción, en la necesidad de la contemplación. (regrese al texto)

33 - Acerca del Pacto o Secreto del éxito, conviene releer, además del texto de AD 158, el "Commento al Segreto di riusctita" hecho por el P. Alberione a un grupo de Hijas de San Pablo el 26 de abril de 1963 (Cfr Segreto di riuscita, Ediciones del Archivo Histórico general de la FP, Roma 1985, 24ss). Páginas muy esclarecedoras sobre la primera formulación del Pacto (años 1918-1919) se pueden leer en el Diario del Maestro Giaccardo: cfr G. T. Giaccardo, Diario, Pagine scelte, Edizioni CSP, Roma 1996, 195s; 250s, 253ss. (regrese al texto)

34 - «Preguntémonos por las intenciones: ¿por qué emprender esto? ¿Por qué salir? ¿Por qué esta conversación? ¿Por qué prefieres a aquella persona? ¿Para complacer mejor a Dios? ¿O porque te gusta a ti? [...] Deberé, pues, rectificar mis intenciones, disposiciones y juicios. Nada de puramente humano. Todo sobrenaturalizado. "Vivit in me Christus!"...» (L’apostolo Paolo modello di vita spirituale, 65s; ed. esp., 71-72). (regrese al texto)

35 - Cfr F. Chiesa, Lectiones theologiæ dogmaticæ recentiori mentalitati accomodatæ, vol. III, Tractatus de Spiritu Sancto, MCMXXX, 617-619. (regrese al texto)

36 - En 1932, en ocasión de los Ejercicios espirituales, el P. Alberione anota en una libreta personal: «Oración. Hacer curar y fructificar todas las facultades por Jesucristo en el Espíritu Santo: mente, voluntad y corazón». Y éste es el texto de la oración en la primera redacción manuscrita: «Oh Espíritu Santo, por intercesión de la Reina de Pentecostés: sana mi mente de la irreflexión, ignorancia, olvido, durezas, prejuicio, error y perversión, y engendra la sabiduría y verdad - JC en todo. Sana mi sentimentalidad de la indiferencia, desconfianza, malas inclinaciones, pasiones, sentimientos y aficiones, y engendra los gustos, sentimientos e inclinaciones, Jesús - Vida en todo. Sana mi voluntad de la abulia, ligereza, inconstancia, indolencia, obstinación y malos hábitos, y engendra a Jesucristo - Camino en mí, el amor nuevo a lo que ama Jesucristo y a Jesucristo mismo. Eleva mi mente con el don de la inteligencia, mi saber con el don de la sabiduría, el conocimiento con la ciencia, la prudencia con el consejo, la justicia con la piedad, la fortaleza con el don de la fuerza espiritual, la templanza con el temor de Dios. ("Invocaciones al Espíritu Santo", en Oraciones de la FP). (regrese al texto)

37 - Surge aquí espontánea una pregunta. Incluso a la simple luz de nuestra investigación, ¿resulta justificada la afirmación, muy repetida, según la cual el P. Alberione habría repetido invariablemente la propuesta de la conformación con el Maestro, sin preocuparse de explicarla? (regrese al texto)

38 - Cfr Haec meditare I, 3, 1947, 13s. (regrese al texto)

39 - «La misión, en efecto, antes de caracterizarse por las obras exteriores, se expresa haciendo presente al mundo a Cristo mismo mediante el testimonio personal. ¡Éste es el desafío, éste el cometido primario de la vida consagrada! Cuanto más nos dejemos conformar con Cristo, más presente y operante lo haremos en el mundo para la salvación de los hombres» (VC 72). (regrese al texto)

40 - En este aspecto está cargado de significado el comentario del Fundador al "sueño" recibido (cfr AD 151-158), donde evidencia con fuerza que, para el Paulino, el modo de ser ante el Señor es eucarístico-apostólico. La Eucaristía es, por tanto, lugar de adoración, de iluminación-transmisión de luz, de purificación y de abandono filial al propio Señor bajo la forma del Pacto. (regrese al texto)

41 - «Ahora bien, durante más o menos seis meses del año nos dedicamos a conocer al Redentor, y a meditar los ejemplos del Redentor, y las enseñanzas del Redentor, y la redención llevada a cabo por medio de la pasión y muerte y resurrección. Se cumple la redención cuando el Señor Jesús sube al cielo enviando el Espíritu Santo a la Iglesia. Unos seis meses del año. Aproximadamente otros seis meses del año, desde Pentecostés al nuevo Adviento, es el tiempo en que debemos meditar los ejemplos y las enseñanzas de Jesucristo y vivir según Jesucristo: Vivit vero in me Christus; esto es, ser cada vez más perfectos» (PD 65, 772). (regrese al texto)

42 - Por ejemplo: «El Año Litúrgico es para que nosotros crezcamos; así comprenderemos mejor la redención y la correspondencia a las gracias de la redención. Así, pues, crecer todos los años. Que no estemos siempre en el mismo punto. Alguna vez puede suceder también que se retroceda un poco. Pero al menos que no vayamos hacia atrás. Que se dé realmente el donec formetur Christus in vobis, que es en último término la expresión de san Pablo: Vivit vero in me Christus: Jesucristo vive en mí. Alegres y santas» (PD 64, 433). (regrese al texto)

43 - Cfr È necessario pregare sempre, vol. II. Alba-Roma, F.S.P. [1940], 198ss. (regrese al texto)

44 - Cfr Introduzione, en S. Lamera, Gesù Maestro..., o.c. (regrese al texto)

* Nota. — A los participantes en el Seminario se les entregó, junto a esta ponencia, un amplio "Anexo" (selección de textos alberonianos) titulado Las etapas más significativas de la iluminación recibida por el P. Alberione. Razones de espacio impiden publicar aquí dicho "Anexo", pero damos el "sumario" del mismo para que se tenga una idea del contenido: 1. Casi un preludio (los Cuadernos manuscritos) [1901-1913]; 2. Un paso decisivo: el Donec formetur [1932]; 3. Como ratificación (en el boletín "San Paolo") [1934-1941]; 4. La reflexión se convierte en oración [1943]; 5. Los rasgos de la "devoción" al Divino Maestro (HM I, 3, 13ss) [1947]; 6. Una primera síntesis (Abundantes divitiæ y Amarás al Señor con toda tu mente) [1954-1955]; 7. Año dedicado a Jesús Maestro [1955]; 8. El gran sueño: una Enciclopedia sobre "Jesús Maestro" [1959]; 9. Hacia la síntesis conclusiva: el camino trazado a los Paulinos [1961]. (regrese al texto)

           Jesús Maestro ayer, hoy y siempre   Excursus histórico-carismático

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