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JESÚS MAESTRO:
una espiritualidad para la misión


Orientaciones del P. Alberione a las Hijas de San Pablo

Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Caterina Antonietta Martini fsp

 

I. Jesús Maestro en la enseñanza
oral y escrita del P. Alberione

Examinando, al menos en parte, las meditaciones publicadas en las varias colecciones: Hæc meditare y parecidas, emergen algunas palabras-clave: Jesús 8624 veces; Dios 8474; apostolado (apóstoles) 3419; Espíritu 2541; Cristo 2189; Maestro 1246; Evangelio 1003; estudio (mente, enseñar) 1210; piedad 949; pobreza 767.

De estas frecuencias terminológicas resultan claras dos líneas directrices: Dios-Cristo y misión, que pergeñan la espiritualidad paulina como espiritualidad apostólica, centrada en Jesucristo y en el anuncio del Evangelio, con tres connotaciones bien evidentes: oración, estudio, pobreza. (regrese al somario)

1. El título de Maestro

El título cristológico de "Maestro" no parece, a primera vista, tener una frecuencia elevada. El Fundador lo usa en formas diversas: "Maestro", "Divino Maestro", "Maestro Divino", "Jesús Maestro", "Maestro Jesús". Lo usa para indicar la persona de Jesús Maestro, que no sólo guía, ilumina y enseña, sino que da la posibilidad de hacer lo que su enseñanza requiere. Lo usa como augurio: «El Divino Maestro sea en todos los pasos luz, consuelo, santificación» (LMT 64); como intención orante: «El Divino Maestro, por intercesión de la Reina de los Apóstoles y de S. Pablo, os ilumine, guíe, vivifique» (CVV 32); «Ruego al Señor y Maestro Jesús que sea en todo y siempre, pero especialmente en esos días [pascuales] Camino Verdad y Vida para la gloria de Dios y paz de los hombres» (CVV 50); como saludo: «En Jesús Maestro» (CVV 98). Otras veces explica con cierta amplitud que Jesús es el Maestro único, distinto de todos los demás maestros, pues nos instruye, nos da el ejemplo de su vida y [nos ofrece] su gracia para llevar a nuestra vida cuanto él enseña.(9) Otras veces no explicita el título, aunque en el uso del nombre de Jesús y en el modo de indicarlo es evidente su función docente y de guía, de salvador que con su inmolación da la vida al mundo.

Pero la referencia a Cristo Maestro es central y forma una sola cosa con la visión de los medios más rápidos y eficaces:(10) el Maestro es el camino más raudo y eficaz para ir al Padre.

Los pasos evangélicos que Alberione aduce como fundantes de esta devoción son: el bautismo de Jesús (Mt 3,13-17), la transfiguración (Mt 17,1-8), el discurso a la muchedumbre (Mt 23,1-10), el lavatorio de los pies (Jn 13,1-17), la autorevelación (Jn 14,1-24). Son los textos que luego se usarán en la liturgia del Divino Maestro.

Resalta una óptica precisa que el Fundador persigue constantemente: la de la vida. Exceptuando algunos particulares momentos, él no se preocupa de explicar teológicamente el título de Jesús Maestro, sino que quiere llevar las personas a vivir en él, por él, de él, con él (cfr CVV 65) y a anunciarlo al mundo con los medios modernos. (regrese al somario)

2. El primer contacto de las FSP con la devoción a Jesús Maestro

a) En el patrimonio común

Las FSP viven del patrimonio de la Casa (así se llamaba entonces la Familia Paulina). Con toda la Casa aprenden a referirse a Cristo con el título de Maestro desde 1922. Todo lo que de la historia de aquellos años ha presentado el P. Sgarbossa, con abundancia de detalles, constituye también la historia de las FSP. Aquel mismo año (1922), al emitir los votos las primeras hermanas, cada una recibió el nombre de profesión precedido del apelativo "Maestra", en honor de Jesús Maestro. Desde entonces, con la constitución de los grupos de formandas, las postulantes pasan a denominarse Discípulas del Divino Maestro.(11) La Visita eucarística, que las FSP practican diariamente desde los comienzos, pasa a ser la expresión de la «devoción al Divino Maestro, que en Casa se sustancia en el Sagrario» (cfr PP 365). «El Maestro te llama» es la expresión familiar y afectuosa que las FSP usan para decirse mutuamente que ha llegado la hora de la Visita.(12) Con toda la Casa celebran, en 1924, el primer mes a Jesús Maestro, predicado por el beato Timoteo Giaccardo. A la luz del Divino Maestro van tomando creciente conciencia de la propia identidad, consistente en "cuidar el Evangelio del Divino Maestro", mientras las Pías Discípulas se ocuparán "del Divino Maestro y de sus Ministros".(13) En efecto, desde 1925 las FSP colaboran intensamente en la confección de los altísimos tirajes de Evangelio y en las "fiestas del Evangelio" o del "Divino Maestro". A alimentar esta atención al Maestro les ayudan las orientaciones mensuales, comunes a toda la Familia, expuestas en el "cuadro mural" San Pablo. Nos interesa ahora recordar algunas de tales orientaciones. En octubre de 1926: «Cada grupo, con tranquilo recogimiento, atienda gozosamente a la clase de apostolado, bajo la mirada bendecidora del Divino Maestro» (CVV 3); enero de 1927: «Mes del Divino Maestro» (CVV 5); agosto de 1927: «El Divino Maestro», un libro del canónigo Chiesa para leer y meditar durante aquel mes (cfr CVV 6). Están después las primeras circulares a la Familia trasplantada a Roma, con la invitación a dar gracias porque «el Divino Maestro nos ha guiado visiblemente [...]; se ha ido viendo mejor que nuestra misión es santa y necesaria; que Jesús quiere iluminar; y que es necesario aprender de «nuestro Maestro, que nos enseña con tanta gracia desde las pajas» (CVV 7).

b) Enseñanza directa

La primera predicación sobre Jesús Maestro, atestiguada por los mismos apuntes, se debe al Maestro Giaccardo. Son suyas las meditaciones de 1924 y 1925.

Las meditaciones del Fundador dirigidas a la rama femenina (a las FSP y creo que también a las PD) con referencias explícitas a Jesús Maestro, se remontan —tal como he podido comprobar— a 1927-1928, cuando el P. Alberione organiza para las "Maestras" una especie de noviciado, denominado también "Curso prolongado de Ejercicios". En ese curso, del que se conservan los apuntes de unas setenta meditaciones, tres de ellas son sobre Jesús Camino, Jesús Maestro Verdad, Jesús Vida, y se define a Jesús como el Maestro «único, verdadero, perfecto, divino».

El año 1929 es cuando se encamina la propaganda domiciliaria; las FSP experimentan que la devoción a Jesús Maestro es un todo con el apostolado. A raíz de los Ejercicios espirituales de julio de ese año, el Fundador envía una circular a las casas filiales, abiertas hacía pocos meses, dando este mandato: «Buenas Hijas de S. Pablo, en el curso de los santos Ejercicios de julio se ha hecho un propósito inspirado por el Divino Maestro y aceptado por vuestro corazón encendido en amor a Dios y a las almas con santo entusiasmo: en cosa de pocos años haremos entrar en cada casa o familia de Italia al Divino Maestro o como Vida de Jesús, o como Evangelio, o como libro Divino Maestro [...]. Que todos conozcan a Jesús, que todos sean iluminados por Jesús, doquier el Divino Maestro, pues el Padre del cielo proclama: Este es mi Hijo amado, escuchadlo. Os bendigo. Si S. Pablo viviera haría esto: [daría] doquier y siempre y sobre todo a Jesús» (CVV 14).

En agosto del mismo año dirige un retiro a las FSP que vuelven de las primeras experiencias de propaganda domiciliaria, leyendo estas experiencias a la luz del evangelio de Lucas: los setenta y dos discípulos enviados de dos en dos por el Maestro. Al regreso, Jesús les llama aparte y les da unos "avisos". Luego el Fundador continúa: «También vosotras habéis ido de dos en dos por muchas parroquias, difundiendo la doctrina del Maestro, con fruto discreto, y ahora os valen aquellos mismos avisos. La primera enseñanza del Maestro es "no ensoberbecerse": tenemos la vocación y la fuerza de realizar el apostolado, pero todo nos viene de Jesús. Segundo aviso, "retirarse aparte": haced ahora el retiro mensual, y luego, si vuelven a mandaros de dos en dos, iréis nuevamente con espíritu de caridad. Hay una tercera advertencia del Maestro, dada cuando los apóstoles se quejaban de "no haber podido expulsar cierto demonio": al respecto les insiste sobre la necesidad de la oración».

Me parece que son suficientes estas rápidas alusiones a textos iniciales para captar enseguida la perspectiva paulina: Jesús es el Maestro que atrae a sí, forma con su vida entregada, con su palabra, y envía a la misión. Mientras el apostolado realizado por las FSP era puesto en discusión por las altas esferas de la jerarquía, el Fundador lo ve en continuidad con la predicación del Maestro Divino: «El apostolado de la prensa es la continuación del apostolado del Maestro Divino, el cual bajó del cielo para enseñar el camino del cielo y nos predicó sus verdades divinas y nos enseñó con el ejemplo y con la palabra el camino de la santidad y nos dio los medios de gracia, en particular los santos sacramento.(14)

En los Ejercicios de 1932 resultan indicaciones más generales,(15) pero son todas de orden formativo y apostólico: escuchar al Divino Maestro (pp. 7, 53); conocer al Divino Maestro (p. 18); crecer en el Divino Maestro (p. 164); llevar el Divino Maestro a todos los hombres, tomando sus verdades para darlas a las almas (p. 167) con la universalidad de san Pablo (p. 178).

Entre 1933 y 1936, tres acontecimientos influyen en toda la Congregación, si bien conciernen más directamente a la comunidad de Alba, y vienen a dar un tono afectivo a la relación con el Divino Maestro. Por eso la devoción «entra por el camino del corazó.(16) Tales acontecimientos son:

1) El traslado de las FSP a Borgo Piave. La orientación dada por el Fundador sobre la identidad de la Casa tiene un vínculo estrecho con el Maestro Camino, Verdad y Vida, en lo espiritual y en lo apostólico: «La nueva sede ha de ser un centro de luz, un centro de virtud, un centro de gracia: a) Centro de luz y de verdad, es decir que desde aquí deberán salir innumerables publicaciones periódicas y libros para llevar a todos la luz divina. De aquí el Señor va a querer iluminar; b) Centro de virtud, pues aquí han de practicarse las virtudes diarias de la vida religiosa y común. Virtudes que deben sostener y ampliar el bien que Jesús quiere; de aquí habrá que desterrar el pecado; c) Centro de oración, sí, porque aquí habrá que continuar con las Horas de Adoración; Jesús no ha de estar nunca solo. Oración porque en todo momento necesitamos de la gracia divina que nos aleje del mal y nos llene de misericordia para fecundar todo el bien que hay que cumplir para gloria de Dios y paz de los hombre.(17)

2) El templo del Divino Maestro. Apenas las FSP se aposentaron en Borgo Piave, se reemprendieron los trabajos para construir la iglesia al "Divino Maestro", ya comenzados en 1927. El sentido del magisterio de Jesús queda expresado también en las líneas arquitectónicas y los vitrales que narran los momentos de la vida del Maestro e ilustran su enseñanza central: las bienaventuranzas.(18)

3) La estatua del Divino Maestro, llegada a Borgo Piave en enero de 1935, expresa algunos significados fundamentales de la devoción: la referencia a la Palabra, a la totalidad del misterio, a la misionariedad.(19)

4) El primer domingo del mes. El 25 de octubre de 1936 fue bendecida la iglesia del Divino Maestro. El P. Alberione, ya en Roma desde junio, no estaba presente. Pero aquel día dictó la meditación a la comunidad romana y propone a las FSP una orientación que justo en aquellos días (28 de octubre) se imprime en el San Paolo y que hace efectivo cuanto se establecía en las Constituciones de 1932 (art. 124): la celebración solemne del primer domingo del mes en honor del Divino Maestro. Les dice a las FSP de Roma: «Hoy es un día de grande fiesta para vosotras: 1) porque se celebra la realeza de Jesús; 2) porque en Alba se bendice la iglesia del Divino Maestro. Y bien, como recuerdo de esta doble fiesta, debéis introducir en la Congregación un nuevo uso: la celebración solemne de cada primer domingo de mes en honor del Divino Maestro [...]. Ese día se honrará a Jesús Maestro Verdad, prestando mayor atención a la explicación del Evangelio; Camino, dedicando esmeradamente el tiempo establecido para el examen de conciencia; Vida, escuchando bien la santa Misa, haciendo la comunión y la adoración».(20) (regrese al somario)

Sigue: Jesús Maestro en la enseñanza oral y escrita del P. Alberione - 2 -

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 Jesús Maestro ayer, hoy y siempre   Excursus histórico-carismático

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