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JESÚS MAESTRO:
una espiritualidad para la misión


Orientaciones del P. Alberione a las Hijas de San Pablo

Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Caterina Antonietta Martini fsp

 

II. La devoción al "Maestro" en la Regla de vida

Las abundantes referencias a Jesús Maestro, comunicadas en la predicación, en las circulares, en el diálogo personal, y alimentadas también por el don de la vida (cfr el Maestro Giaccardo, el P. Federico, etc.), se transforman y sintetizan gradualmente en la Regla de vida. He examinado al respecto las varias ediciones de las Constituciones para los Institutos femeninos:

1. Borrador de 1916

2. Edición de 1929

3. Edición de 1932.

4. Edición de 1943, Decretum Laudis.

5. Edición de 1953, aprobación pontificia definitiva del Instituto de las FSP.

Me refiero a los Institutos femeninos, y no sólo a las FSP, pues en el manuscrito de 1916, aun prevaleciendo lo tocante al apostolado de la prensa, pueden encontrarse de algún modo in nuce las otras instituciones femeninas paulinas. Las tres ediciones ad experimentum (1929, 1932, 1943) conciernen también a las PD, jurídicamente unidas a las FSP desde el 19 de marzo de 1929 al 3 de abril de 1947. Pido perdón si considero propias Reglas de vida que en gran parte nos son comunes. El aporte de todas, y particularmente de las PD, enriquecerá la investigación desde otro punto de vista y podremos tener así un cuadro más completo. De todos modos, nuestra finalidad no es la de definir la naturaleza de los textos normativos y de sus destinatarios, sino de ver cómo la devoción a Jesús Maestro ha pasado a la Regla de vida.

En el manuscrito de 1916 hay sólo alusiones indirectas, pero el nombre de Maestro no aparece.(31)

En la edición de 1929 las referencias son ya explícitas. Se dice que las FSP «nutren particular afecto a Jesús Divino Maestro» (p. 5), y que «estudio particular de la postulante [será] la lectura de la vida del Divino Maestro». Éste es el ejemplo inspirador para una obediencia pronta (p. 21). A él «se hará cada día una hora de adoración y se le dedicará el mes de enero» (p. 43). Una referencia indirecta la encontramos en el tema del estudio, donde se dice que «se deberá dar un desarrollo especialísimo a las materias sagradas: dogmáticas y morales, Sagrada Escritura» (p. 46).

La edición de 1932, más jurídica en el lenguaje, añade nuevos elementos. La Sociedad de las FSP, constituida bajo el título y patrocinio de san Pablo, «profesa un culto especial a Jesús Maestro» (art. 4). A él se mira sobre todo en punto a pobreza (cfr art. 55).(32) A él está dedicado «el primer domingo del mes, con una hora al menos de adoración para la difusión del Evangelio por medio de la buena prensa» (art. 124) y el mes de junio (art. 125). Es interesante la indicación acerca de la redacción: «La forma de escribir será clara y modelada sobre el ejemplo del Maestro Jesús» (art. 62). En esta edición aparecen las fuentes donde las FSP deben nutrirse para sus escritos: doctrina de la Iglesia, Sagrada Escritura, Tradición. La denominada propaganda deberá privilegiar la difusión «de los santos Evangelios» (art. 175) y «la devoción al Divino Maestro» (cfr art. 182).

La edición de 1943, Decretum laudis, es un texto todavía común para FSP y PD. Las referencias al Divino Maestro son mucho más consistentes, no sólo en cuanto a número sino por los puntos vitales tocados. Jesús Maestro:

Al presentar a las FSP y PD esta nueva edición, el P. Alberione insiste en los valores esenciales. Entre ellos está la devoción al Divino Maestro: «De aquí [de las Constituciones] podéis recabar el espíritu paulino, que significa sustancialmente poseer el alma, el corazón, la mente de san Pablo. Es vida interior muy intensa, celo y dedicación generosa al apostolado, amor práctico al Divino Maestro y a la Iglesia, unión constante, íntima y serena con Dios» (CVV 103).

La edición de 1953 es el primer texto redactado exclusivamente para las FSP. Retornan los elementos presentes en el de 1943 ad experimentum, pero con explicitaciones, desarrollos y añadidos que focalizan mejor la especificidad. Repropongo sólo algunos elementos nuevos:

De la comparación de los textos emergen tres elementos que me parece oportuno resaltar:

1) la devoción a Jesús Maestro es el eje portante de los textos normativos, especialmente en las dos últimas ediciones;

2) el lenguaje para expresar la relación con Jesús Maestro no es uniforme, pero casi siempre tiene valencia afectiva: "particular afecto" (1929), "un culto especial" (1932), "particular amor" (1943), "una especial devoción" (1953);

3) a partir de las Constituciones de 1943, el título de Maestro va siempre junto a Camino, Verdad y Vida.

Apenas recibida la aprobación pontificia, el P. Alberione no se cansa de decir que los artículos más importantes de las Constituciones son los que hablan de Jesús Maestro. Los párrafos 97-100 de Abundantes divitiæ remiten a las Constituciones de la SSP; pero los mismos contenidos se repiten varias veces para las FSP. Ya en 1948 insistía: «Hay en las Constituciones unos artículos que dan el espíritu proprio del Instituto. En ellos se dice: Toda la piedad y la formación interior se componga y se sustancie en Jesús Maestro Camino, Verdad y Vida. Todo el estudio se desarrolle y se complete con el conocimiento de Jesucristo Maestro Camino, Verdad y Vida. Todo el apostolado esté dirigido a dar a los hombres a Jesucristo Maestro Camino, Verdad y Vid.(35) Y luego: «Conformar la vida, el estudio, la oración, el apostolado, la disciplina religiosa a Jesús Maestro no es una bella frase, no es un consejo sino la sustancia de la Congregación: es ser o no ser paulino.(36) (regrese al sumario)

Sigue: Jesús Maestro, fuente de una "específica" espiritualidad apostólica

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 Jesús Maestro ayer, hoy y siempre   Excursus histórico-carismático

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